Si tuviésemos que contarles un cuento a nuestros hijos, buscaríamos en esos clásicos que nos leían de pequeños de los hermanos Grimm, cuando abríamos los ojos como platos. esperando por el devenir de todas esas historias mágicas que nos tenían anclados en las butacas con el bocata en la mano, o ya en el ocaso del día justo antes de rendirnos en brazos de Morfeo.

En definitiva, era el momento más esperado del día, un juego al que muchos de nosotros no nos costaba participar. Lo queríamos a todas horas, era un momento especial.

 

A todos aquellos que nos gusta correr por nuestras montañas, esperamos de año en año por aquellas carreras que nos hacen abrir los ojos y perdernos por unos minutos en ese pequeño cuento que queremos que nos cuenten,  pero no todas las carreras lo consiguen; sin embargo ésta sí. No me digas que es lo que tiene, pero desde su primera edición cuando el bueno de Cotera se le ocurrió la tornasolada de hacerla, creó ese ambiente pre, durante y post carrera único, de gente de pueblo, de gente de casa, sin más pretensión que acercarnos una porción de su tierra a nuestros ojos, una pequeña aldea con su parte de historia labrada por sus antepasados.

La carrera por montaña Picu Turbina y Rozagás en Peñamellera Alta van de la mano y sin ser una ¨gran carrera ¨al uso y alejándose de esos desniveles y kilómetros descomunales de hoy en día, han creado una atmósfera donde correr es lo de menos. En su conjunto, son una buena dosis de gotas de agua que empapan nuestras ganas de juntarse con amigos para recorrer todos esos senderos que usaban sus gentes años atrás para progresar hasta los pastos de la Sierra del cuera, muralla natural montañosa que los protegía de las invasiones bárbaras……

Sus 12 km y 2200 metros acumulados , rinden merecido tributo a sus gentes y su modo de vida hasta hace pocos años, cruzando las espinas dorsales que les acercaban a las alturas desde el valle, por donde muchos de sus habitantes trabajaban de sol a sol a plena luz del día o en el interior de sus explotaciones mineras. Desde Rozagás, punto de inicio y final, la carrera te ofrece una dura subida alpina  por El Mojón de LLuengu, una especie de tótem rocoso,a la cumbre del Picu Turbina con sus 1315 m. pasando por la braña, para descender vertiginosamente por la canal de la bermeja a envocar a Las Minas de L,edrada donde se extraía el hierro que se llevaba a Bilbao, De ahí a meta apenas dos kilómetros donde los acordes de las fiestas del pueblo dan la bienvenida a los corredores.

Clinica la Gesta

 

Una prueba que mantiene la esencia de aquellas carreras que se celebraban en Alpes con un formato corto y vertical que hace las delicias de los 150 afortunados que pueden participar y que tras 6 años, la juventud endiablada de Christian e Ivan han sabido mantener. 

La carrera termina con una suculenta espicha vespertina que invita a encender los frontales hasta que la pila se apaga………o eso me han contado…..

No lo olvidéis, 5 de octubre, Rozagás, 12 km, 2200 metros, espicha, amigos, fiesta………..

Gobitu Bode