Desde hace ya algunos años, casi 1500 a.c. los egipcios ya utilizaban el frío en las inflamaciones y en las heridas infectadas. Médicos tan importantes como Hipócrates popularizaron el frío para la hinchazón y el dolor, pero con el tiempo los usos de la crioterapia se fueron refinando. En 1050 d. C, los monjes ingleses usaban frío como anestésico local. Mucho más tarde, en 1845, el Dr. James Arnott descubrió que la crioterapia era un tratamiento muy efectivo para la neuralgia y las migrañas. En otros experimentos, también descubrió que los tumores se encogían cuando se contraían con frío…

En 1907 se empezó a usar dióxido de carbono sólido para congelar y eliminar las verrugas. Poco después de la Segunda Guerra Mundial el nitrógeno líquido desplazó al dióxido de carbono.  

Como vemos, la aplicación del frío de forma localizada ha sido habitual a lo largo de la historia. Pero hasta la década de 1970 no apareció la crioterapia de cuerpo entero. Fue en Japón, de la mano del Dr. Yamaguchi, que la usaba como una forma de tratar la artritis reumatoide.

Desde 2008 las saunas de crioterapia se introdujeron en USA y se expandieron por todo el mundo y por supuesto también han llegado a nuestras tierras. 

En Asturias, el máximo exponente es la Clínica La Gesta que cuenta con unas instalaciones de última generación y que desde hace unos meses empieza a tratar el tratamiento de lesiones mediante la Crioterapia.

Esta técnica consiste en la exposición de la superficie corporal a temperaturas muy bajas, entre 110ºC y 198ºC durante 3 minutos gracias al uso del nitrógeno líquido evaporado, en un entorno controlado y bajo supervisión, lo que conlleva a una liberación de endorfinas, que reducen significativamente las inflamaciones y la sensibilidad al dolor.

Los beneficios a nivel deportivo son el aumento del rendimiento, la recuperación muscular tras el esfuerzo y la recuperación de lesiones mediante la disminución del dolor y la regeneración de tejidos.

El aumento del rendimiento viene ocasionado por el aumento del riego sanguíneo y la liberación de sustancias químicas que hacen que el deportista logre una mayor potencia. 

La crioterapia aplicada después de grandes esfuerzos potencia la recuperación muscular, lo cual implica beneficios en periodos de gran exigencia física y su acción relajante provoca una significativa reducción de la fatiga muscular.

En la Clínica la Gesta encontraréis aparte de esta sauna de crioterapia un equipo de fisioterapeutas que podrán combinar el masaje de descarga junto a la crioterapia por un precio muy asequible. 

Toda la info la podéis encontrar en https://www.clinicalagesta.com