Hay personas que se te cruzan por los caminos de la montaña y que tienes que estarles toda la vida agradecidos por lo que te regalan a cada minuto de conversación por la elocuencia y el compromiso con el medio que compartimos. Hace ya algún tiempo y hasta hoy puedo estar muy orgulloso de compartir varias reflexiones sobre el cómo y el por qué nos emocionamos y sentimos la plena felicidad cuando nos encontramos en los Picos de Europa con Anabel .

Todavía recuerdo hace dos años cuando le daba algunos consejos para correr la travesera en lo que sería su primera participación, cabe decir que me la metió doblada porque horas después de darnos un fuerte abrazo en la salida, arrasaba en la prueba femenina a punto de batir el record………..

Esta es la manera en la que vivió Anabel su Anillo de Picos, algo que va más allá de un puro record:

Hay ocasiones en la vida que no hay que buscar un porque a las cosas sino que las  cosas te van viniendo por alguna razón.

A mediados de este mes de Septiembre retomaba con Sonia Regueiro la idea de volver a hacer el Anillo de Picos. Después de unos días hablando y planificando como lo íbamos a hacer decidimos que el día 1 de Octubre saldríamos a intentarlo, intentando subsanar los errores del año pasado.

Varios días de repasar el recorrido, hacer cálculos de tiempos y de avituallamientos, previsión meteorológica y demás cosillas incentivaron para que el gusanillo que entra por el estomago y recorre todas las venas, se despertara para llenar de entusiasmo ese proyecto que tanto nos emocionaba, conseguir el record Femenino del Anillo de los Picos de Europa.

Tres días antes del esperado momento Sonia me dice que no puede ir, diferentes causas la impiden hacer el anillo, la situación en ese momento es rara, no sé muy bien como definirla.

Empecé a pensar en la posibilidad de hacerlo sola, esa noche en la cama un montón de pensamientos me venían a la cabeza,- “….llevo muchos días metida entre esas rocas…,…conozco el recorrido…,… sé como están los neveros del macizo del Cornión…,… estoy acostumbrada a andar sola por el monte…,… es como un día de trabajo más, Anabel…,… la idea es acabarlo, hacer un tiempo y así el año que viene cuando Sonia esté más fuerte lo hacemos juntas para bajar el tiempo y ya tenemos una base que siempre ha sido una duda,….” Toda la noche ronroneando

Al día siguiente le comente a Sonia la idea de hacerlo sola y me contestó que lo que decidiera bien decidido estaría, en un principio jugaba con la desventaja de la época del año puesto que  al ser el tardío son muchas mas horas de noche, casi 11 h, la previsión meteorológica era buena, solo que la temperatura iba a bajar mucho por la noche, pero para correr no era ni tan malo y abrigándose un poco mas listo.

-. Decidido, lo iba a intentar yo sola, sin verme influida por nada ni por nadie.

Preparándolo todo me venían a la cabeza ciertos momentos de mi vida, cuanto tenía 22 años debido a un accidente de coche rompí la segunda cervical y estuve inmovilizada casi un año, un corsé sujetaba mi cabeza a mi cuerpo mientras un señor médico me decía que no iba a poder  recuperar mi vida normal, que habría muchas actividades que no iba poder hacer, palabras que en una muchachuca joven como era yo, con muchísima ilusión y ganas por vivir y una sincera y verdadera pasión por la montaña,  me caían como un jarro de agua helada, sintiéndome anulada y perdida como una aguja en un pajar,  y ahora estaba allí, preparando toda una aventura en una de los lugares mas maravillosos del mundo, Los Picos de Europa.

A las 12.00 del medio día todo preparado, solo pedí una cosa a los amigos que iban a estar en ciertos puntos para darme algo de avituallamiento. “Pase lo que pase y diga lo que os diga cuando os vea, no me dejéis abandonar, yo soy capaz de esto y de mucho más.”

 

salida

Fran me llevaría a las Vegas de Sotres para salir  y  esperaría en el Pueblo de Sotres  para dar fe de mi paso. 

A las 14:30 Salí corriendo hacia la Canal del Jidiellu, una de las canales más verticales de los Picos de Europa y que causa auténticos estragos a los participantes de la mítica Travesera. la cosa era que la previsión era buena pero si que es cierto que había unas nubecillas por allí rondando que no me gustaban mucho. Pali pali para arriba de la canal y miles de pensamientos alborotados que cuando me quise dar cuenta estaba arriba. Bajando hacia el Casetón de Andara y disfrutando del lugar, no podía dejar de mirar al pasado  y me acordaba de que hace más de 50 años esa zona estaba llena de hombres trabajando sacando mineral para ganar cuatro perras, ese camino por el que hoy yo corría, había sido labrado por hombres que dejaron su huella.

cipri

Llegué al Casetón de Andara, foto de rigor en el refugio y para Fuentesoles, que bonito nombre para un lugar, a las 16:15 estaba en Sotres, plátano, café donde Casa Cipriano y a seguir.

 

 La idea era pasar la zona entre el Refugio de Cabrones y Amuesa de día porque aunque es una zona muy señalizada lo mejor era tener algo de luz natural

La subida hasta el Refugio de Urriellu fue rápida,salieron los guardas del Refugio al oírme llegar, me dieron té caliente, breve conversación y a seguir. Al hacer el paso de la Brecha de los Cazadores empezó a soplar un airín frío de los que eriza la patuca.

 

Alcancé el Refugio de Cabrones abrí la puerta del Refugio y había unos mozos cenando, les dije desde la puerta que si les preguntaban si había pasado una moza corriendo que dijeran que si, todos sonrieron, al igual que en el anterior refugio no quise parar porque quería llegar a Amuesa antes de que anocheciera, y así fue los últimos rayos de sol fueron allí y ya de noche baje a Bulnes-Poncebos donde vi las luces de mis compis, me esperaban con ánimos, emoción y un plato caliente de arroz caldoso que calculo que si no hubiera sido en esa circunstancias no lo hubiera comido en la vida, pero me supo a gloria.

relax

 

Eran las 21:45, la primera parte superada, todo como esperaba, con una carga de ilusión y energía cada vez mas grande.

Tras un descanso salí hacia la Ruta del Cares. A esas horas, la noche se hace eterna, parece que no se acaba nunca y el deseo de que llegara la entrada de la vertiginosa Canal de Trea impacienta a cada metro del camino. Ya en Trea la cosa se puso un poco retorcida, hay dos momentos cuando hago actividades de este tipo críticas para mí, una es primera sensación de sueño y la otra al amanecer. Pues era ese momento subiendo Trea cuando las sensaciones se retorcían. Me acordaba del año pasado cuando Sonia y Yo subíamos por allí como rebecas, empecé a oír ruidos de un lado y de otro en la zona del robledal, me puse a recordar todos los animales que podían haber en aquella zona, jabalís, garduñas, tejones, rebecos, corzos, cualquier ave rapaz., podía ser cualquiera de ellos, los ruidos se me hacia cada vez mas intensos y me parecía que un montón de sombras me rodeaban. Llegué a pensar que estaba teniendo alucinaciones. No era ni más ni menos que estaba pagando el haber ido muy deprisa en la primera parte y que me venía una pajaruca, así que llegue a la fuente, bebí agua y comí algo; un poco de descanso y cuando todo se pasó continué. Llegue a Ario a la 1:00 de la madrugada.

furgo

 El camino del Refugio de  Ario a Lagos es el tramo que menos había andado de todo el recorrido así que fui tranquila, bueno tranquila hasta que llegu a una zona de majadas donde había rebaños de ovejas que estaban guardadas en cierroes de madera y los respectivos mastines que las cuidaban de ser atacadas por el Lobo, mastines que se asustaron de mí y que hicieron lo preciso, defender su rebaño, …pufff a ver ahora… me tuvieron un largo rato acojonada porque me rodeaban y se acercaban ladrando. Pero no había mas que alejarse de allí y ellos se calmarían, me desvié, rodee el rebaño por la parte baja,  me despisté del sendero, pero en breve volví a dar con él y patas para que os quiero corrí hasta la Vega de Enol donde tenía avituallamiento.

Hasta ahora la cosa iba bien, pero a partir de las 4:30 de la madrugada todo cambio. La niebla apareció en Vegarredonda y con ella la lluvia, la previsión no era esa, con lo que me dio que pensar que sería algo pasajero. Paré un poco en el refugio viejo pero me estaba quedando fría y eso no podía ser, así que seguí con la esperanza que en algún momento pasaría, iba a ir por la Forcadona, era de noche cerrarda y la nieve , la lluvia y el viento me recibían para acompañarme al paso más complicado del Anillo al tener que cruzar un paso de altura al que te entrega uno de los neveros perpétuos de Picos de Europa y tenía el recorrido memorizado a ojos cerrados, era cuestión de ir mas despacio y comprobar el track de vez en cuando, caminando rápido, sin correr, poco a poco; el viento soplaba bastante fuerte y ya la cosa estaba cogiendo otro color pero en ningún momento me sentí débil sino todo lo contrario, una vez ya en el Jou los Asturianos empecé a pensar que allí no había cobertura, en que si pasaba algo no podía dar aviso y empezaron a generarse dudas, pero mire el reloj y quedaba poco para que empezara a amanecer y aunque hubiera niebla, lloviera y el viento me pegara fuerte, con la luz del día la cosa sería diferente.

 

Paro de llover, llegué al Neverón de la Forcadona y lo que abajo había sido agua en esa zona eran dos dedos de nieve q me facilitaron cruzar hasta el paso por el medio del Neverón. Llegue hasta la zona donde se estrechaba y había que cruzar subiendo por la roca, asegurando mucho cada punto donde ponía pies y manos para no deslizarme y lo mismo al bajar.

peña santa

Una vez que crucé y pasé la Forcadona una alegría me lleno el alma, ya estaba, ya lo tenía, daba igual el tiempo que invirtiera en acabar el anillo, lo iba a acabar.

 Llegué a Vega Huerta allí me esperaba un café caliente y el Abrazo de unos amigos que llevaban toda la noche en vilo. Tranquilidad para todos un poco de conversación y corre corre para Vegabaño que parece que esto mejora. 

 Pues no, no mejoró al llegar al collado del Frade empezó a llover pero con ganas, empecé a pensar que parecía como que el destino quería ponerme en todas las situaciones posibles que se pueden dar en ese lugar y con ese pensamiento llegué a Vegabaño donde no paré mas que para saludar, decir que estaba bien y que tenía que seguir, en el camino hacia posada me salió el sol y me dejó descansar durante unas cuantas horas, desde allí miraba para Jermoso y veía la nieve que había caído, con la esperanza que el sol calentara bien para que limpiara un poco la zona de Tiro Casares.

SOTRES

Llegué a Collao Jermoso poco antes de las cuatro, sopita caliente que resucita a un muerto cuatro cosillas habladas con los guardas del Refugio y tras contarme un poco como había evolucionado la méteo seguí mi camino, a partir de aquí tenía un objetivo, sabía que iba a acabar y quería que fuera en menos de 30h. Así que a correr todo lo que pude hasta la zona de Tiro Casares, las patucas fallaban un poco, es una zona muy kárstica y hay que andar con cuidado porque la caliza te puede liar una buena si no pisas bien, pero esta es la zona que mejor conozco y cada vez me sentía mas fuerte, con mas alegría y con mas ganas.

Una vez ya en Cabaña Verónica solo quedaba bajar, la ilusión me salía por todos los poros de mi piel, no necesitaba ni comer ni beber solo correr,

meta

Llegué a la LLomba del Toro y bajando hacia las Vegas empecé a recordar todos y cada uno de los momentos de mi vida vividos en Picos, todos y cada uno, los buenos y los malos, recordaba lo que significaba ese espacio, lo que es para mi la Conservación de la Naturaleza y la emoción me embriagaba de tal manera que ya no era el Anillo de Picos, ni el tiempo que tardaría en hacerlo, eso había pasado a un segundo plano, ahora era un sentimiento de unión con un lugar que nada ni nadie me podría quitar.

Al final invertí 29h y 08 min en hacer el anillo. No sé si es buen tiempo o es malo pero para mí es la prueba de que se PUEDE.

jamon

Muchísimas gracias a Fran, Víctor, María, Alicia, Javi, Oscar, Samuel que estuvieron en los puntos de avituallamiento y pendientucos de mí, a los guardas de los Refugios del Anillo que fueron, a los personas que desde casa se quedaron sin uñas entre ellos Juan Carlos que vaya noche te dí y también a mi compañera Sonia, que aunque no pudo estar, fue como si hubiera estado conmigo cada kilómetro, espero que se ponga muy fuerte pronto para que podamos volver a hacerlo Juntas.

 

El Premio un plato de Jamón y una cervezuca en Casa Cipriano que me hizo resucitar pero sobretodo que ya sé QUE NADA ME PUEDE PARAR EN CONSEGUIR MIS SUEÑOS.

Anabel Merino ha ganado Travesera de Los Picos de Europa, Ultra Desafío el Cainejo, Pastores de Portudera, Trail Rae Otañes, Canfranc Canfranc en el 2015 

Texto: Anabel Merino

Fotos: Javier Gallo y Victor Puente