El sábado nos viene encima la 7ª edición de la Transvaldeónica , posiblemente una de las carreras más bonitas del mundo, al menos para mí.Sin duda es la carrera más bonita y diversa en paisajes que surca los Picos de Europa en su parte leonesa y es que el Valle de Valdeón ofrece un surtido de paisajes que hace que no sea difícil frotarse los ojos de vez en cuando.

Sus 28 km y 4200 metros de desnivel acumulado, flirtean con la belleza de lugares tan  imponentes como Collado Jermoso, Las Vegas de Liordes o el bosque de La Sotín pero también con el riesgo que entrañan los pasos por la Rienda, el Argallo Congosto o el Sedo de la Padiorna. Lo completan una red de senderos mágicos que atraviesan los densos bosques de hayas del valle. Con salida y meta en Posada de Valdeón ,sumerge al participante en un ambiente único en la plaza central de la localidad y un cierre de fiestas con la entrega de premios en un escenario natural en Cordiñanes bajo los farallones de roca del macizo central.

Carrera  diversa con tramos que invitan a correr pero con tramos muy técnicos y delicados pero que en la parte más alta ofrecen un espectáculo de contrastes entre las más altas cumbres del macizo central y occidental y las alfombras de bosques y pastos. Para no perdérselo.

Argallo Congosto

La carrera se inicia besando las faldas de las Torres de las Arestas y la Bermeja para alcanzar Cordiñanes en apenas 3km. Una vez aquí empieza la demoledora subida al refugio de Collado Jermoso en 1200metros positivos que acumulan quizás los puntos más delicados de la carrera como esa aérea Rienda entallada en una pared de más de 200 metros de caída donde un traspié puede ser mortal. Una vez pasada la primera parte delicada nos sumergimos en un imponente tramo de Bosque que nos proteje del sol y nos inmiscuye en una auróra mágica antésala de la majada de Lá Sotín. Un lugar para detenerse un momento y contemplar lo pequeños que somos. Ante nosotros tenemos la subida dura y constante que nos acerca al segundo punto comprometido de la carrera, el Argallo Congosto y sus 200 metros de pura verticalidad con algún paso de trepada que nos deja en Collado Jermoso( Km 10,5 y primer avituallamiento).

La carrera sigue ascendiendo de una manera un poco más dulce hasta las 3 colladinas ,punto más alto de la carrera con sus 2250m. Aquí comienza el terreno más técnico de la carrera siguiendo por un PR que nos lleva a las Vegas de Liordes y donde hay que atravesar el tercer paso comprometido; el Sedo de La Padiorna; un delicado tramo de bajada de unos 50 metros con peligro potencial. 

Una vez en Las Vegas de Liordes , se continúa un atravesando un continuo sube y baja para ascender al alto de La Canal entre las Torres de Pedabejo y Salinas y que nos acercan al delicado descenso por la Canal de Pedabejo. Una vez superada esta última dificultad técnica se alcanza el Caben de Remoña (km18,5).

Vegas de Liordes

El descenso por el hayedo de Cañabedo nos deja en 2,5 kilómetros en la localidad de Santa Marina a 7 km de meta y donde está el 2º avituallamiento. Aquí comienza el tramo clave de la carrera. El que se piense que es bajada y llegas a meta se dará el gran batacazo como sucedió a la cabeza de carrera en este punto en los últimos años. Hay que correr mucho y hay dos tramos de subida largos y continuos que hacen mucho daño. Una vez superado esto estáis en meta,

Diego Díaz Pando, Leire Fernández Abete, Gaby Sánchez, Elena Ruiz, Borja Fernández, Patri Muñoz, Guillermo Ramos, Alvaro García, Nuria Domínguez o Alfredo Gil ya se han subido a lo más alto del pódium. Algunos de ellos repiten este año como Gaby o Diego, pero entre los 350 participantes que asistirán procedentes de 12 comunidades y 4 países, están entre los más destacados Sonia Amat, Claudia Gutiérrez, Andrés García Blanco, David Lópeza Castán o Estelita Santín entre otros.

 

Gobitu Bode