Ezcaray se viste de gala para recibir más de 600 corredores este fin de semana. Un minucioso trabajo año tras año la han catapultado a ser una de las carreras más atractivas de principios de otoño. Un pueblo que sorprende por su belleza y una organización «casera» , de gente de pueblo que ama sus raíces y que no se prodiga en desfases, traza año tras año recorridos distintos para ofrecer al corredor «algo diferente».

A pesar de que esta año coincide con la Gorbeia y que los vascos son un nicho importante de corredores para esta prueba, las inscripciones se han completado ,lo que dice mucho de una organización Top.

50, 23 y 12km son las modalidades que recorrerán las pequeñas aldeas de la Sierra de la Demanda y las estribaciones de la Estación invernal de Ezcaray. El secreto está en los valles y en ese delicado mimo que le han puesto a los recorridos para que los atletas se empapen de un paisaje exuberante. Si a eso le añadimos la belleza de la aldea de Ezcaray, su gastronomía en temporada de setas y pimientos y el carácter abierto de sus gentes, podemos hablar de un fin de semana idílico para ir a disfrutar con la familia y amigos. Cerca tenemos las mejores bodegas de la Rioja pero la salsa está en esa línea de meta enclavada en la plaza principal de Ezcaray con su quiosco de la música totalmente rodeado por sus tabernas y un ambiente espectacular……

Este año contarán en la ultra con un corredor de los que ya quedan pocos. Uno de esos corredores que habría que clonar por su carácter afable y divertido pero también por su calidad; hablamos de Miguel Caballero. Un lujo con mayúsculas  que tendrá que pegarse con el ídolo local, Alain santamaría.

Aunque la pomada estará en la media con una terna de corredores que venderán cara  la plaza de podium

Hagan juego señores……….

Gobitu Bode